1995.- Obra Póstuma










ver fotos

La memoria arrastra astillas, jirones, herrumbre de días, vidas que encallaron en la niebla del tiempo, nadando contra la corriente, incesantes arrastradas hacia el pasado.
En algún recodo de nuestra existencia quedan los restos de algún oscuro naufragio, como el de estos seres arrojados tiempo atrás por la borda de su destino; la turbulenta marea de sus vidas los abandonó en las abruptas costas de la soledad. Desesperados buscaron las huellas, para retroceder sobre sus pasos, las huellas que borrara el oleaje del azar.
Están solos, pero no sobre una isla ni sobre una balsa como un Robinson o un náufrago, con la esperanza de la salvación o la visión del regreso. Sino solos en medio de la historia, solos en medios de una multitud de seres desvencijados, astillas de mástil quebrado contra las rocas; solos, a la deriva, en la común memoria. Solos en medio de nosotros.
Perdidos en tan desolados escollos, resistiendo la rudeza de tan largo aislamiento, los únicos restos que pudieron rescatar de ese navío zozobrado que fue sus vidas, son apenas unos despedazados sueños que las inclemencias del tiempo van enmoheciendo.

"Obra póstuma", concebida como un diálogo entre la conciencia y la muerte, tiene en su punto de partida una hipótesis de trabajo sobre acontecimientos reales: la tragedia de quienes se aventuran a cruzar el estrecho, buscando cambiar su destino, y se encuentran con éste, envueltos en el verde sudario del mar.